Se consideran riesgos climáticos
y/o biológicos a la ocurrencia de aquellos
fenómenos que afectan el rendimiento,
la calidad y/o la supervivencia del cultivo
en forma verificable.
Para cubrirse de éstos
riesgos el productor dispone de una variada
oferta de seguros agrícolas.
A la hora de contratar un
seguro, hay que tener en claro que el objetivo
de los mismos no es elevar ni disminuir el
ingreso, sino estabilizarlo y esto siempre
conlleva un costo.
El seguro es un contrato en
el cual el asegurador se obliga a resarcir
un daño en caso que ocurra un evento
cubierto, y por el cual el asegurado paga
un premio, prima o cotización.
La prueba del contrato es
la Póliza, la cual debe ser firmada
por ambas partes. Muchas veces resulta engorroso
leer los términos de un seguro, por
eso a continuación remarcamos lo principales
puntos a tener en cuenta: ¿qué
cultivo se asegura?, ¿qué riesgo
se cubre? (si es un fenómeno o varios),
el momento desde el cual éstos se asumen
y el plazo de vigencia, el costo del seguro
o premio, la suma asegurada y las condiciones
que se deben cumplir para que se indemnice.
Los seguros agrícolas
son básicamente de dos tipos: contra
riesgos nombrados, por ejemplo granizo, donde
el asegurador responde por los daños
causados exclusivamente por el riesgo de pedrada,
y los multirriesgo que combinan la protección
de varios factores climáticos.
Las coberturas de granizo:
Las más difundidas incluyen la protección
contra incendio, sin cargo adicional. La mayoría
de las compañías ofrecen además
coberturas adicionales con cargo contra otros
riesgos como heladas, vientos, resiembra,
imposibilidad de cosechar por falta de piso,
etc.
La oferta de seguros de granizo
se concentra por ahora en las provincias de
la Región Pampeana, principales productoras
de cereales y oleaginosas, especialmente en
Buenos Aires, Córdoba, y Santa Fe.
Por otra parte, se encuentra también
difundido en las plantaciones de peras y manzanas
en la zona del Alto Valle y Valle Medio de
las provincias de Neuquén y Río
Negro, en las plantaciones de citrus de las
provincias de Entre Ríos y Buenos Aires
y en el cultivo de tabaco en Salta.
En el caso de las plantaciones
perennes, la suma asegurada se establece basándose
en el valor de producción esperado
por hectárea según los destinos
de la producción. Para evaluar el daño,
se calcula el valor de la producción
remanente, luego que ocurre el siniestro,
de acuerdo a la merma en rendimiento y/o en
la calidad. El asegurador pagará la
diferencia.
Los seguros multirriesgo:
Cubren una multiplicidad de riesgos, generalmente
climáticos y/o biológicos, especificados
en la póliza de seguro. Los riesgos
climáticos usualmente cubiertos son:
granizo, incendio, inundación, sequía,
vientos, heladas, falta de piso y lluvias
en exceso, mientras que los riesgos biológicos
otorgan cobertura contra daños de insectos,
plagas y enfermedades
La mayoría de los productos
multirriesgo ofrecidos cubren la inversión
del productor individual para gastos de implantación
y protección del cultivo reconociendo
como gastos una cantidad fija de quintales
por hectárea. Este tipo de seguros
indemniza cuando, por causa de algún
fenómeno cubierto, el rendimiento del
productor cae por debajo del nivel asegurado
especificado en la póliza.
Dentro de este tipo de seguros
multirriesgo, existen otros productos que
garantizan al productor individual entre 60%
y el 90% del rendimiento histórico
del área, para lo cual requieren la
condición de que el rendimiento del
área geográfica en la que se
encuentra ubicado haya caído por debajo
de la garantía seleccionada. En este
caso, la indemnización tiene un "doble
gatillo", es decir, que se requiere que
el rendimiento real del productor y el rendimiento
del área caigan por debajo del nivel
asegurado para percibir la indemnización
Otro tipo de seguro multirriesgo
disponible asegura el costo de inversión
conjunto de las distintas actividades que
se desarrollan en una explotación.
De este modo, una producción
mayor en alguno de los cultivos puede compensar
las pérdidas en otro y, de esta forma,
no percibe indemnización puesto que
dicha compensación no determina una
pérdida por debajo de la suma asegurada
La suma asegurada se establece
por zona y por cultivo, en base a los quintales
por hectárea garantizados, valuados
o bien al precio del mercado a término
o al costo de inversión, por el total
de la superficie asegurada
:. Cobertura de compra
de insumos:
Hay un desarrollo importante de los seguros
a través de empresas proveedoras de
insumos para el sector agropecuario. Estas
venden agroquímicos, semillas y fertilizantes
a los productores con un seguro incluido,
de tal manera que cuando por alguna causa
climática no se llega al nivel de rendimiento
asegurado, el productor queda exento de algún
porcentaje del monto de sus compras, el cual
en algunos casos llega a ser del 100 %
:.Coberturas ganaderas:
En los seguros para ganado lechero, básicamente
los riesgos cubiertos pueden ser la muerte
del animal por enfermedad o accidente, en
cuyo caso existe una franquicia de mortalidad
del 4 %. Es requisito previo que los animales
estén sanos, al comienzo del seguro,
para lo cual se exige un certificado veterinario.
Existen otras pólizas
que garantizan la pérdida de beneficios
en el tambo a consecuencia de la muerte del
animal. En ese caso, la suma asegurada surge
de multiplicar la producción anual
del animal por el valor del litro de leche,
por lo cual, es requisito que los animales
del rodeo estén identificados.
Existen también otros
seguros que cubren responsabilidad civil para
la explotación de Feedlot y robo de
animales, en caso de que el dueño del
establecimiento engorde animales de terceros.
En este caso, entre los diversos riesgos cubiertos,
se encuentran amparados los daños causados
entre los animales como consecuencia de una
estampida y los ocasionados a terceros; responsabilidad
civil básica más incendio, rayo,
explosión y descargas eléctricas.